Política de ética editorial

Finalidad, alcance y marco de referencia

La revista asume la ética editorial como un compromiso sustantivo con la integridad del conocimiento, la calidad de la comunicación académica y la responsabilidad pública de la publicación científica. En consecuencia, esta política establece los principios, criterios, procedimientos y medidas mediante los cuales la revista previene, examina y resuelve situaciones vinculadas con la ética editorial y con las malas prácticas en la publicación científica.

Esta política se aplica a todas las etapas del proceso editorial y compromete a todas las personas que participan en él: autores, coautores, evaluadores, integrantes del equipo editorial, comité editorial, comité científico, correctores, traductores, asistentes editoriales y autoridades institucionales que intervengan en la publicación.

La revista declara su adhesión a los principios internacionales de integridad editorial y, de manera expresa, reconoce como marco de consulta y orientación las recomendaciones, guías, discusiones, casos y flujogramas elaborados por el Committee on Publication Ethics (COPE), especialmente cuando sea necesario interpretar situaciones complejas, examinar controversias o decidir medidas editoriales proporcionadas. COPE pone a disposición de la comunidad editorial guías, documentos de discusión, casos y herramientas de apoyo precisamente para el tratamiento de problemas de ética de publicación.

Qué entiende la revista por ética editorial

Para la revista, la ética editorial comprende el conjunto de principios, responsabilidades y decisiones mediante los cuales una revista científica resguarda la honestidad intelectual, la transparencia de sus procesos, la confiabilidad del registro publicado, la justicia en la evaluación académica y el respeto por las comunidades de conocimiento a las que sirve.

En este sentido, la ética editorial implica, en primer lugar, una responsabilidad con la publicación misma: cada manuscrito debe ser tratado con seriedad, imparcialidad, confidencialidad, trazabilidad y apego a criterios académicos explícitos. Publicar no significa únicamente seleccionar textos, sino también garantizar que aquello que la revista pone en circulación ha atravesado procedimientos editorialmente responsables.

En segundo lugar, implica una responsabilidad con el contexto local en el que la revista existe y trabaja. La revista reconoce que la publicación científica no es neutral respecto de su entorno social, institucional, territorial, lingüístico y cultural. Por ello, la revista entiende la ética editorial también como una obligación de respeto hacia los problemas, saberes, debates y sujetos que configuran su espacio de intervención académica.

En tercer lugar, implica una responsabilidad con los planos regional, nacional e internacional de circulación del conocimiento. La revista se compromete a sostener estándares editoriales reconocibles y transparentes, de manera que sus prácticas sean comprensibles y confiables para lectores, autores, evaluadores, indexadores y comunidades científicas de distintas procedencias. Esta responsabilidad exige, al mismo tiempo, evitar tanto el aislamiento localista como la subordinación acrítica a modelos ajenos al propio campo de enunciación.

Principios que orientan la ética editorial de la revista

La actuación editorial de la revista se rige por los siguientes principios:

  • Integridad académica. La revista promueve la honestidad en la producción, presentación, evaluación y publicación del conocimiento.
  • Transparencia editorial. Las decisiones editoriales deben estar fundadas en criterios públicos, comprensibles y consistentes con las políticas de la revista.
  • Imparcialidad y equidad. Los manuscritos son evaluados por su mérito académico, pertinencia y contribución, sin discriminación indebida por motivos personales, institucionales, ideológicos, territoriales, lingüísticos, étnicos, de género o de cualquier otra índole incompatible con una evaluación científica responsable.
  • Responsabilidad pública. La revista reconoce que los textos publicados forman parte del registro científico y, por tanto, asume el deber de corregir, aclarar, advertir o retractar cuando ello sea necesario para preservar la confiabilidad del conocimiento circulante.
  • Respeto por la diversidad epistemológica y contextual. La revista valora la pluralidad de enfoques teóricos, metodológicos, territoriales y disciplinares, siempre que estos cumplan con estándares académicos y éticos verificables.
  • Debido proceso editorial. Toda sospecha o denuncia relativa a malas prácticas debe ser examinada con prudencia, confidencialidad, derecho a respuesta, revisión fundada de antecedentes y proporcionalidad en las medidas adoptadas.

 

Esta política se complementa con las demás políticas editoriales y en especial con:

  • Política de mejores prácticas para asegurar la ética editorial
  • Política contra malas prácticas en la publicación científica