
El proyecto como camino: sentidos y transformaciones del aprender
The project as a path: meanings and transformations of learning
Putchi joo’opünaa Waneeinjatü wopu tü a’yataanajatkalü: ji’ipapa’a otta ju’wanajia ekirajawaa
La Pedagogía por Proyectos surge como una respuesta a la escuela que se concibe unilateralmente como espacio de transmisión de contenidos. Frente a ello, propone un movimiento hacia el aula como territorio de exploración, de preguntas compartidas, de vínculos con el entorno, de producción de saberes con sentido y, sobre todo, propende por el empoderamiento de los estudiantes, pues son quienes proponen los proyectos para su desarrollo con los docentes. En esta apuesta, el proyecto se despliega como eje organizador de los procesos de aprendizaje; relaciona los intereses de los estudiantes, las problemáticas de loa lugares, los saberes comunitarios y las preguntas de la disciplina.
Por tanto, adoptar la Pedagogía por Proyectos requiere comprometerse por lo menos, con tres dimensiones esenciales.
LA dimensión situada: los aprendizajes emergen cuando los estudiantes intervienen en realidades próximas, indagan en su entorno y actúan desde lo significativo.
La dimensión relacional: aprenden en diálogo con pares, docentes, comunidades y materiales; el conocimiento se teje en redes de colaboración y reflexión conjunta.
La dimensión transformadora: los proyectos habilitan la acción, la revisión crítica y la producción de sentidos propios, lo que pone al estudiante como sujeto activo de su aprendizaje y generador de conocimiento.
Estas dimensiones permiten repensar la evaluación, los roles docentes y las estructuras curriculares. La evaluación, por ejemplo, deja de girar exclusivamente en torno a la verificación de contenidos para atender a procesos, a casos de investigación, al artefacto producido y a la reflexión metacognitiva. El docente asume el rol de mediador, diseñador de ambientes de aprendizaje, acompañante del trabajo colectivo y facilitador de la autonomía. El currículo se abre para integrar tiempos de indagación, colaboración y presentación de resultados relevantes para la propia comunidad escolar o más allá.
Este número de ENTRETEXTOS reúne investigaciones, proyectos educativos, reseñas y pinceladas artísticas que ponen en práctica estas ideas. Invitamos a las comunidades educativas a integrar la Pedagogía por Proyectos como estrategia viable de aprendizaje profundo, situado y significativo, capaz de construir nuevas rutas para aprender, que respondan a los desafíos del siglo XXI, desde una mirada latinoamericana, intercultural y comprometida con los contextos.
The project as a path: meanings and transformations of learning
Project-based learning emerged as a response to the need to change by schools, being previously conceived solely as spaces for the transmission of content. In response to this, a shift towards the classroom as a territory for exploration, shared questions, connections with the environment, and the production of meaningful knowledge is proposed, of practical application, where the student becomes a center of knowledge generation and an active core agent of his-her education. In this regard, the project serves as the organizing principle for learning processes; it connects students' interests, local issues, community knowledge, and questions related to the discipline.
Therefore, adopting Project-Based Learning, with a futuristic approach requires a commitment to at least three essential dimensions. They are:
The situated dimension: learning emerges when students engage with their immediate realities, explore their environment, and act based on what is meaningful to them.
The relational dimension: they learn through dialogue with peers, teachers, communities, and materials. Therefore, knowledge is woven into networks of collaboration and joint reflection.
The transformative dimension: projects enable action, critical review, and the production of one's own meanings, which positions the student as an active subject of their learning and a generator of knowledge.
These dimensions allow us to rethink assessment, teaching roles, and curricular structures. Assessment, for example, no longer revolves exclusively around content verification, but rather focuses on processes, research evidence, the artifact produced, and a collective metacognitive reflection. The teacher assumes the role of mediator, designer of learning environments, companion in collective work, and facilitator of autonomy. The curriculum is open to incorporating time for inquiry, collaboration, and presentation of results relevant to the school community itself or beyond.
This edition of ENTRETEXTOS brings together research, educational projects, reviews, and artistic insights that put these ideas into practice. We invite educational communities to integrate Project-Based Learning as a viable strategy for deep, situated, and meaningful learning, capable of building new paths for cognition that respond to the challenges of the 21st century, from a Latin American perspective that is intercultural and committed to the contexts.
Biodata
Martha Luisa Corbett-Baugh: PhD, cum laude. Obtuvo su Doctorado en la Universidad de Jaén, en Julio del 2024. Maestra primaria, profesora de secundaria y profesora universitaria, en La Habana, Cuba, desde el 1975. Metodóloga Nacional de Lenguas Extranjeras, Español y Frances, en el Ministerio de Educación, Competencias, Juventud e Información de Jamaica, desde el 2001 hasta la actualidad. Traductora e interprete. Curriculista, Investigadora sobre políticas lingüísticas. Gerente de proyectos educacionales. Consultante de Relaciones Binacionales e Internacionales desde Jamaica.