
La sonrisa de la muerte
The smile of death
Jukulemalaaya outtaa
Joaquín llegó alterado a la finca. Papá, que revisaba la planilla del último corte, le preguntó qué le pasaba, por qué estaba tan pálido.
─Patrón ─contestó Joaquín, con el sombrero estrujado en las manos─. La muerte me miró feo al salir de misa en Guacamayal. Debo huir, ayúdeme.
─Tranquilo, hombre ─le dijo papá saliendo del escritorio─. Mira: toma el carro y este revólver. Pasa unos días en Ciénaga o, si prefieres, ve mejor a Santa Marta. Así me das tiempo de hablar con ella.
Joaquín tomó las llaves del jeep, el 38 y partió.
Esa misma mañana, en una cantina, papá abordó a la muerte, que seguía una partida de dominó asomada a una ventana de barrotes.
─Oye ─le dijo─, contigo quería hablar.
La muerte apenas sí retiró la mirada del juego
─Dime ─le respondió─. Soy toda oídos.
─Esta mañana, al salir de misa, miraste mal a Joaquín, mi capataz. ¿Qué te pasa con él?
─Yo no lo amenacé ─contestó.
─ ¿Entonces por qué lo miraste feo?
La muerte sonrió:
─Tu capataz entendió mal. Mi mirada fue de sorpresa.
Papá le pidió explicarse, a punto de perder la calma. Ella se giró del todo y posó sus ojos vacíos en él.
─Es sencillo, hombre. Me sorprendió verlo elegante y perfumado salir de misa de seis en Guacamayal, cuando debía tomarlo a las nueve en casa de su hermana en Santa Marta.
Papá se llevó una mano al cinto, pero ella lo persuadió de su movimiento sin cambiar de sonrisa:
─Guarda eso, Clinton, que tú y yo aún no tenemos una cita.
Santa Marta, Colombia abril 4 de 2024
Biodata
Clinton Ramírez Contreras: Master en Literatura Hispanoamericana y del Caribe, Universidad del Atlántico. Especialista en Gestión de Proyectos, Universidad del Magdalena. Especialista en Derecho Público, Universidad Autónoma de Colombia. Docente de comprensión lectora, Universidad Sergio Arboleda, Santa Marta. Editor de los programas de Fomento Editorial Universidades del Magdalena y La Guajira. Narrador y autor entre otras de las novelas: Las manchas del jaguar, Un viejo alumno de Maquiavelo y otra vez el paraíso. Autor además de los libros de cuentos: La mujer de la mecedora de mimbre, Estación de paso, Prohibido pasar, La paradoja de Jeffersony El chico del corre